No sólo el flujo de turistas que viajan en avión comenzó a registrar un resultado negativo para el país. También es muy significativa la reducción de cruceros que llegan al Puerto de buenos Aires, una tendencia que contrasta con los resultados de los países vecinos. Hace cuatro años, el país recibía 161 cruceros por temporada, más de medio millón de personas. Para esta temporada que está por empezar, ingresarán casi la mitad es decir sólo 81 cruceros, un terreno perdido ante Brasil, Uruguay y Chile.
El dato surge de Gonzalo Mórtola, flamante interventor del Puerto de Buenos Aires en una nota aparecida en un matutino porteño. Para el cambio de tendencia no sólo juega en contra la revaluación del peso respecto al dólar, sino también la forma antigua del puerto porteño, que está reclamando la incorporación de tecnología.
LAS PROPUESTAS
Entre las medidas que se analizan o están en plena ejecución, se cuenta la reducción de las tarifas de migraciones que pagan los turistas al arribar al país. Según se informó antes se cobraba 14 dólares por pasajero, cada vez que un barco amarraba en algunos de los puertos argentinos.
En cambio ahora se buscará cobrar esa tarifa sólo una vez por itinerario. Otra medida que se tomó apunta a que las navieras puedan solicitar turnos de amarre con cuatro años de anticipación, tal como ocurre en los principales puertos del mundo. Para mejorar la atención de los pasajeros, en tanto, la idea es limitar el arribo a 13 mil personas por día.
Otra circunstancia que juega en contra de esta industria es el alto costo operacional que deben pagar los barcos cada vez que amarran en la terminal Quinquela Martín. De acuerdo con datos del sector, cada barco que llega a Buenos Aires debe pagar unos 520 mil dólares, mientras que en el puerto de Sydney abonan alrededor de la mitad, y en Montevideo, unos 60 mil dólares.
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